En las últimas semanas, la plantilla de Correos ha sido testigo de un incremento en la confrontación sindical. Ante esta situación, desde UGT queremos ser claros: la personalización del conflicto no resuelve los problemas reales. Consideramos que centrar los ataques exclusivamente en la figura del presidente de Correos es una estrategia simplista que busca el ruido mediático por encima de las soluciones. Los retrasos e incumplimientos en materias clave como la jornada de 35 horas, el plan de prejubilaciones o el Nuevo Modelo Operativo son reales, pero no se solucionan con alarmismo, sino con negociación colectiva y rigor.
Nuestra hoja de ruta
UGT no se desvía de sus principios. Exigimos resultados donde corresponde: en las mesas de negociación. Para nosotros, los puntos irrenunciables son:
- Cumplimiento estricto de los compromisos adquiridos.
- Información veraz y transparencia total en los procesos.
- Rechazo a la unilateralidad: ningún cambio organizativo debe imponerse sin acuerdo.
- Defensa del empleo: no aceptaremos recortes encubiertos bajo la bandera de la modernización.
Cualquier avance en Correos debe contar con las personas, no hacerse a sus espaldas. Seguiremos trabajando desde la responsabilidad y la coherencia, utilizando la firmeza cuando sea necesaria, pero rechazando el conflicto como mera herramienta de propaganda. La supervivencia de Correos exige respeto y soluciones reales a largo plazo.
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